domingo, 6 de mayo de 2012

ARTÍCULO 09. …Y ENTONCES DESCUBRES QUE HAY MÁS. 06/05/12


...Y entonces descubres que hay más. 06/05/12

Un sábado cualquiera. Una sensación igual a la que siempre sientes. Una llamada a esa persona que siempre está ahí. Y otra vez una conversación que siempre mantienes…y que necesitas mantener. Una luna llena, ‘’de las que enamoran’’. Entras al cine. Un trailer divertido te ha llevado a la que será la mejor inversión de tiempo en ocio de tu vida…corta, pero tu vida al fin y al cabo.

Al finalizar la proyección, te levantas, estiras las piernas y descubres que a tu alrededor la media de edad es de 60 años…y sonríes. Complacido ves que aún queda mucho camino. Te alegras al descubrir que con toda la vida vivida es posible mantener esa ternura y esa pasión, existe la emoción de abrazar a tu pareja en el momento triste de la película o de coger de la mano a quien se sienta contigo cuando el protagonista y la protagonista acaban juntos. Te quieres reflejar en ese personaje que con 70 años tiene toda una vida por vivir. Y te alegras de todo lo que tienes que aprender de esa película, hablo de ‘’El exótico hotel Marigold’’

Descubres que tienes mucho que aprender y que el mayor resultado de cada una de las lecciones es tener una vida en la que aplicarlas. Con 20tantos, ponemos pasión a cada una de las horas que tiene el día…o el mundo se nos cae encima, o es un día maravilloso, o estamos en un bucle sentimental. Y al final del día pensamos ‘’ ¿porqué no sale bien?’’; el problema puede que sea que esa pasión sin un fin obtenido es una pasión vacía, ponemos toda la carne en el asador…pero ni siquiera hemos intentado encender una chispa. No se trata sólo de poner pasión, sino de poner remedio para que lo que sentimos se materialice, sea una verdad y no un anhelo.

O quizá, se precise de la experiencia y la sabiduría de la vida para poder permitirnos el lujo de usar la energía que conlleva la aplicación de la pasión a un momento, o a la toma de una decisión y poder decir ‘’lo he hecho bien, y lo he hecho yo solito’’…esa satisfacción personal que tanto nos gusta.

Descubres que no puedes estar toda una vida esperando a ese gran amor que conociste en la juventud…o que no puedes estar toda una vida dedicada a ese gran amor. Tampoco puedes estar dedicado por entero a los demás, porque al final del día no te quedan energías para la persona más importante…uno mismo. Pero al comparar los problemas y las situaciones cotidianas de una película con un argumento normal, del día a día (si, es una película, es ficción, pero las historias que se cuentan como amores que duran con el tiempo, o vidas vacías, o la ilusión de un sueño…esas historias son muy reales) con los problemas y las penas que te agobian, sólo hay cabida en tu mente para un solo pensamiento ‘’anda ya’’; te das cuenta de que no sólo eres una persona mas que se cree que sus problemas son los mas importantes…sino que descubres que eres un puto niñato.

No hay que llorar por los anhelos que aún no te han pasado con 24, deberás llorar cuando tengas 75 y no te hayas atrevido a vivir…esa es la mayor pena. Cuando ves que una historia de amor perdura con el tiempo, que no se olvidan ni un solo día durante 50 años, eso es drama y no enamorarte a los 17…enamorarte a los 17 de un amor imposible tampoco es drama, por desgracia, en muchos casos, llega a ser ley de vida.
¿Problemas con 24?, no, mas bien, ganas de vivir. Descubres que la vida es algo mas que lo que nos ha pasado durante un mes, es entender que realmente quieres aprovechar el resto de tu vida, y eso no lo puedes conseguir tan sólo quejándote de lo que ha ocurrido el último mes, porque con lastre el barco no llega a puerto. Debes afrontar las adversidades, por estupidas que parezcan y por infantiles que lo sean a ojos expertos, son tus adversidades y hay que lucharlas, para afrontar el próximo mes con más energía y con ganas de comerte el mundo… ¿qué pasa si luego te atragantas? Que al menos sabrás que intentaste comer algo que algunos no se han atrevido a pedir.

Está el tópico de que la vida es como una montaña rusa, pero qué ocurre con los que no se atreven a subir y disfrutar. Se quedan abajo mirando y luego se arrepienten de no haber subido…pues bien, no quiero ser de los que se quedan abajo, no quiero si quiera conformarme con ser de los que suben una vez. Quiero ser de los que suben dos veces y están planeando la cuarta sin haber vivido la tercera. Quiero poder decir con 70 años ‘’me he jubilado, he hecho mil cosas, y aún me quedan otras mil por vivir’’

Porque la vida no es que no esté hecha para contar calorías, sino que la vida está hecha (por quien la haya hecho) para vivirla, como un suculento helado de chocolate, está para que te lo comas, no para que sepas que luego tendrás que adelgazar y te arrepientas de no haber comido; descubres entonces que hay mucho mas allá que los problemas de ‘’los tíos me usan’’…si los tíos te usan sé tú quien te use a ti mismo, no te permitas caer tan bajo, ¿te sientes mal contigo mismo? Descubre donde está la raíz del problema y arranca el matojo; pero no te quedes observando las nubes pasar, pasa tú por debajo y si te pilla una nube gris, disfrútala, siente la lluvia y no dudes que al mojarte estás viviendo.

Descubres que hay mucho mas allá de las circunstancias diarias que piensas que te están comiendo, cuando en realidad eres tú el que se deja comer por esas circunstancias. Porque soy muy joven para saber que es la vida, pero soy lo suficientemente mayor para saber que quiero vivirla.

Dedicado a toda la gente que saber exprimir la vida, resolver problemas y sonreír cuando vuelve a amanecer. Porque no hay error en poner pasión a tu vida, siempre y cuando no dejes que esa pasión…acabe contigo. Porque como dice la película, al final todo acaba bien, y si no acaba bien es que no es el final.

jueves, 19 de abril de 2012

ARTÍCULO 08. UN GRITO A LA CALMA. 19/04/12

Un grito a la calma 19/04/12


¿Se puede conciliar la idea de que quizá lo que conciliamos no es una buena idea? Cuándo encontramos cierta decepción personal, normalmente cuesta asumir la repsonabilidad, pero una vez asumida…qué queda. Encontramos la necesidad imperiosa de encontrar y observar lo que nadie quiere ver, que hemos errado. Hemos permitido patinar nuestra conciencia en una decisión mal tomada que ha dado un efecto dominó de lo que llamamos vida.

No hay vida sin una sucesión de experiencias pero si no hay experiencias bien vividas, qué vida hemos tenido. Comprendemos que lo circunstancial del error no es el tiempo, lo importante no es decir ‘’se solucionará’’ lo importante es decir ‘’tengo que solucionarlo’’ pero cuesta asumir que hacemos mal las cosas.

Siempre vemos la paja ajena en el ojo propio pero pensamos inconscientemente ‘’no me pasará a mí, yo soy diferente’’ (que no mejor). Vemos el problema como algo cercano pero no presente. Aconsejamos a los demás lo que menos nos gustaría oír hacia nuestra persona, y entonces al asumir tal comportamiento nos derrumbamos, sin comprender que otra vez estamos cometiendo el error de sentirnos mal en lugar de superar el momento. Pero ¿cuánto tiempo de luto es el idóneo para el mea culpa?

Nos agarramos al ‘’me siento mal, ¿no es suficiente?’’ pues no ves que no, al sentirte mal no corriges el problema sino que asumes mas dolor y quizá un rol de víctima…pero siempre decimos que no nos va el victimismo. Y al confundir esa idea con la de ‘’voy con la cabeza alta’’ mezclamos nuestras buenas intenciones con la vanidad…mas bien con la soberbia de afirmar que no erramos aunque sea cierto. A veces es más fácil ponerte la venda propia, que descubrir que tienes una viga en el ojo.

La gente dice que es ley de vida, que se entiende ese comportamiento, y parece que al tener aceptación social se erradica lo que parece desde un punto de vista erróneo, si la gente lo ve bien significa que es correcto aunque no sea así. No digo, ni incito a un fustigamiento continuo, pero es cierto que a veces lo único de lo que nos arrepentimos es de no haber actuado como nos gustaría. Entonces es cuando decidimos que es mejor pararnos, respirar y pensar que al hacer lo que sentíamos hacíamos lo correcto, ¿exculpatorio o cierto? Supongo que depende del caso

Se pueden llegar a confundir los sentimientos, llegándonos a poder confundir nuestras acciones. O si se practica, se puede llegar a un control de nuestros sentimientos. ¿Es entonces cuando dejamos de ser nosotros?

Y ahí está posiblemente nuestro mayor miedo, la mayor decepción es fallarnos a nosotros mismos. Como he dicho en renglones superiores, puedes equivocarte aunque tus intenciones sean buenas; puedes dejarte llevar por tus sentimientos, pero decepcionarte a ti mismo resulta…decepcionante.

Es entonces cuando magnificamos el problema porque nos hemos fallado a nosotros, y nosotros debemos ser nuestra prioridad. Pero en ese período en el que poco a poco comienzas a encontrarte…quién construye el camino. Si estás perdido ¿qué brújula debes observar para colocar bien las losas? Aunque quizá, ese sea el mejor modo, no pensar y sólo andar, total, no podemos perdernos más.

Dicen que cuánto más perdidos estamos, menos podemos perder. Aquello de que cuánto mayor es el caos la solución más cerca está. Es en ese momento en el que descubrimos que cualquier camino será el correcto, ya que no podemos perdernos más, todo lo hecho será mejor que lo perdido. Por lo tanto el descampado de posibilidades es inmenso, a veces necesitamo dar dos pasos hacia atrás para que el siguiente sea correcto; así resulta gratificante descubrir que lo has hecho tú solito, puede que las losas te las hayan dado el apoyo de tus amigos y la comprensión de tu familia, pero eres tú quien ha decidido la dirección y la sujeción al suelo. Puedes tropezar con una piedra en el camino, por supuesto, pero no hay nada más divertido que llegar a un fin con heridas en todo el cuerpo.

Poco a poco llegaremos a la meta que nos propusimos, un grito a la calma de lo que necesitamos, queremos y obtendremos, la conjunción idónea para vivir como soñamos ¿no? Porque entonces, lo concluído es que no hay nada mejor que perderse para encontrarse. Una frase que siempre se dice, y nunca se tiene en cuenta.

Dedicado a la tierra donde se dirigen ‘’la vieja y el viejo’’ para que la obra de Miguel Angel no se pierda en el tiempo. La vida sabe mejor con un ''miguelito'' en la cabeza

domingo, 18 de marzo de 2012

ARTÍCULO 07. INOPORTUNO AMOR SIN ENTENDIMIENTO DEL MECANISMO DE UN TIMBRE. 18/03/2012


 Inoportuno Amor sin entendimiento del mecanismo de un timbre. 18/03/12

            Los bohemios le llaman arte, en la época clásica resultaba vox populi, y en los argumentos de los horarios de televisión vespertinos es ‘’trending topic’’ antes de que el padre de Twitter fuera esperma. Los nostálgicos lo llaman mediante el suspiro, y los escritores inspiración, los cantantes estribillo y los solteros creen que están mejor así. Parece mentira como tan sólo una palabra de cuatro letras puede envolver tanto significado…aunque obviamente el significado no lo da la palabra, sino el hablante que la pronuncia o la persona que la siente.

            Pero el significado o concepto más relacionado con el término a tratar puede ser, quizá, ‘’masoquismo sentimental’’ ese pequeño pero transitivo gusto por el dolor. Nadie puede negar que la frase ‘’el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra’’ se magnifica respecto a las relaciones sentimentales. ¿Cuántos hemos sido? Y ¿cuántas las veces? Cada uno tendrá una respuesta diferente, pero todos afirmativa a ¿has retomado una relación a sabiendas de que te haría daño?....realmente ¿quién bien te quiere te hará llorar?...me resulta incongruente.

            Resulta como decir ‘’cariño voy a putearte hasta que te sientas una mierda y llores los vientos por mí’’ (perdón por mi vocabulario…ya sé que ‘’cariño’’ no se puede usar a la ligera) Y entonces nuestra respuesta es ‘’oh¡ me va a hacer daño seguro que me ama’’…si no, no le encuentro significado. Obviamente el pecador no puede advertir sobre lo estúpido de cometer el pecado, pero cometido una vez me paro a pensar en todo el tiempo perdido y todas las personas que no he conocido por estar pendiente de un amor que no se llevó a cabo, y que no tenía expectativas de ello. Pero en ese momento en que tu mundo es tan brillante y dulce no te das cuenta de que en realidad te ha entrado un rotulador fluorescente en cada ojo y lo dulce pasa a ser mas empalagoso que todo el merchandising de ‘’Hello Kitty’’ y 50 litros de sirope de caramelo en vena.

            Pero nos da igual, porque al verle el fluorecesnte nos ciega y la gatita nos araña el alma al saber que no será así. Entonces nos dedicamos a comer, y a pensar que si Sandra Bullock puede superar al desamor en sus películas nosotros también…cuando el auténtico desamor es pensar eso…se llama ‘’des-amor propio’’. ¿Es nuestro vicio de la esperanza el causante de que tropecemos dos veces con la misma piedra? ¿Tan ilógico es el amor que no atendemos a razones?... (¿Los aspirantes a escritores dejaremos de hacer preguntas obvias?)

            Parece que nos sentamos en el sofá, nos encogemos, ponemos cualquier canción que nos recuerde los solos que estamos (‘’loli’’) y esperamos a que suene el timbre…hasta que un día suena una vez…y nos lo pensamos…suena una segunda vez…ya estamos frente a la puerta…y antes de que llegue a sonar la tercera y esperemos al Doctor Sheldon Cooper (Big Bang Theory) abrimos y…solo vemos que es el cartero, o una vecina a la que le tiramos el kilo entero de sal a la cara porque en realidad no podemos darle sabor al momento.

            Necesitamos crear la tendencia de que todo nos llega pero no es más que la vagueza de no ser culpables de nuestro propio fracaso sentimental. Aquello de ‘’acción-reacción’’ no funciona cuando las hormonas que crean el sentimiento del amor nos impiden reaccionar elocuentemente a la acción del desamor porque lo último que queremos creer es que no se nos quiere.

            Atentamos, a tenor de todo pronóstico, contra nuestra vulnerabilidad al no darnos cuenta de que si nos hace daño no es porque esté confuso, sino porque no quiere estar. Pensamos optimistamente ‘’ya cambiará’’ y mientras coges esa estúpida silla que tiene colgado el san benito de que hay que esperar sentado sobre ella…quizá haya que esperar apoyado en una pared. Por qué no, ¿y si, de verdad, el amor llegara cuando menos te lo esperas? Por qué no pensar que un día abres una página de contactos y resulta que el principe azul no lo encontrábamos en la calle porque el muy cabrón se encontraba metido en Internet. Que mala es la fantasía cuando uno espera lo que no tiene.

            Esperamos un día abrir un buzón (o al menos el nuestro) y encontrar esa carta de amor que nunca llegará porque en realidad el remitente no sabe ni siquiera nuestro nombre. Mantenemos la ilusión de que al meter la llave en la cerradura y girar el cerrojo encontremos la habitación contigua a nuestra añoranza llena de velas con una cama (o alfombra, o sofá, o lavadora en ‘’centrifugado’’…siempre al gusto del consumidor) con petalos secos de rosa. Y entonces al abrir la puerta…te clavas la espina.

            Dejas las llaves en cualquier sitio menos en el lugar donde siempre dices a las visitas que dejas las llaves, tiras la chaqueta y la mochila (o sólo la mochila si es verano, o no tiras nada porque es agosto) das dos pasos que duran media hora porque piensas que estás en un videoclip y te sientas suspirando en el sofá…y en tu cabeza suena un blues (Chenoa- Como una postal)

            Nos tomamos una bebida, ya sea alcohólica o no, porque hace tiempo nos dijeron que con eso se calmaba la ansiedad e intentas calmar la sed de cariño rozando el cubito con tus labios. Dejas el vaso y saboreas el gusto del dolor en tus labios. Otra vez suena la puerta, otra vez pensamos que va a ser la cura al dolor, y otra vez es sólo un vendedor o la vecina devolviéndonos el paquete de sal (por supuesto lo esquivamos). Cerramos y esperábamos que fuera esa postal que dice la canción con las ocho letras que más disfrutamos conjugar. Cuando quizá, la cura sea nuestra, al darnos cuenta de que el problema es que buscamos una postal cuando lo que necesitamos es al cartero.

            Para los amores perdidos en las cartas no encontradas.

sábado, 21 de enero de 2012

ARTÍCULO 06.- HISTORIAS DONDE EL PROTAGONISTA NUNCA MUERE. 21/01/12


Historias donde el protagonista nunca muere.

            Quien gana frente a la pregunta ‘’ ¿a quién quieres mas a papá o a mamá?’’ cuando papá es el amor y mamá los amigos. Nos educan bajo el argumento de que la familia siempre estará ahí, y de que encontraremos a alguien con quien casarnos, tener descendientes y compartir nuestra vida. Nunca nos hablaron de los amigos.

            Creo que la única diferencia entre la amistad y el amor es el sexo, y la diferencia entre la amistad y la familia es la genética. Porque pensándolo bien, todos hemos hecho cosas por nuestros amigos que jamás haríamos por nuestra familia, o que nos costaría hacer, algo tan simple como contar nuestras intimidades, los momentos sexuales que hemos tenido a lo largo de nuestra vida.

            Por eso siempre es bueno contar con el apoyo de los amigos, porque la familia siempre puede fallar, piensas que sois un ejército y te quedas con los comandantes y algún subalterno (tus padres y hermanos) que son los que siempre te salvarán de las trincheras y los problemas graves e importantes, y te guiarán puesto que no es sólo su obligación, sino que es un placer.

            Y los amores…los amores no me dan para un solo artículo, pero la frase ‘’los amores van y vienen y los amigos resultan perennes’’ creo que explica por sí sólo el párrafo que intento ahorrarme en este artículo. Lo malo, o lo inadecuado, es la dependencia que se crea cuando cuentas con un férreo apoyo en tus amigos. Son miles las historias que pueden ocurrir tan sólo en la semana de un adolescente, como es mi caso. Es tanta la pasión que se le ponen a las ganas de vivir que todo se magnifica y se intensifica la importancia de las cosas, quizá porque antes no lo habíamos vivido.

            No nos percatamos de que ese apoyo que siempre ha estado ahí, nuestra familia, sigue estando y nosotros las vamos, no apartando sino que le contamos los problemas importantes, cuando nos pasa algo con nuestros ‘’amores’’ decimos que no es nada importante porque no queremos preocupar a nuestra familia con algo tan circunstancial como una pelea entre dos enamorados, o un ligue que no termina de cuajar, o una noche tonta en la cama de un desconocido.

            Lo que hacemos es llamar a nuestra mejor amistad….o a una de ellas, depende de la persona…y a las dos de la mañana llamar al timbre de su casa llorando porque quien pensábamos que iba a ser ese eterno amor nos había fallado. Y  esa amistad, si lo es, nos abrirá la puerta, despertará de ese letargo que estaba alcanzando en el sofá de su fría y cálida casa y se mantendrá despierta hasta el amanecer sólo escuchándonos y apoyándonos.

            Se crea un vínculo desde que dices ‘’ ¿Cómo te llamas? Yo Rafa’’ y la otra persona responde ‘’y yo Carolina’’ (por poner un ejemplo cualquiera, bien podría ser María Dolores o cualquier otro nombre); nunca piensas que esa persona a la que acabas de conocer…quien sabe…en un instituto, una cafetería, una reunión de amigos; con el paso de los años iba a suponer un gran soporte en tu vida.

            ¿Hacemos bien en apoyarnos tanto? ¿No haremos que la otra persona sufra un esguince emocional al soportar tanto? Es entonces cuando al demostrar que esa persona puede apoyarse en nosotros creamos inconscientemente un vínculo mutuo, y no ha de ser en ningún momento trascendental, puede ser caminando de regreso a casa, en un día cualquiera comenzando una conversación tipo ‘’tengo que contarte una cosa…’’ y ahí comienza todo, luego suceden salidas nocturnas, llamadas quincenales si no ocurren cafés vespertinos en cualquier lugar musical, hasta empatías o conexiones psíquicas. Y sin darte cuenta pasan 7 años, con sus mil historias por semana.

            El resultado, millones de historias protagonizadas por amores de nombre común, o situaciones ‘’sex-pecíficas’’ en las que siempre comenzamos con un ‘’ ¿sabías qué…?’’ y ahora, con tan sólo veintipocos, miramos la vista atrás y siempre decimos ‘’que estúpidos éramos y que bien lo pasábamos’’ y eso que aún nos queda para recorrer y para mirarnos atrás en el tiempo y delante en un espejo.

            Y entonces ocurre ese temor de la distancia, el mayor mal de las relaciones sociales, las amistosas en este caso que nos ocupa, porque una amistad puede superar barreras como una gran bronca, un error ''inintencionado'', una situación espontánea…pero ¿alguien puede decirme como mantener la amistad en la distancia? Todos tenemos amistades, en mi caso a tan sólo 70 Km. que no se han mantenido, pero ha sido la distancia, o la culpamos por no culparnos a nosotros mismos de no haber sabido mantener la amistad.

            Quizá lo hacemos para evitar el dolor que supone decir ‘’hace una semana quedábamos en un banco para hablar y ahora no coincidimos con el teléfono’’ pero siempre quedará ese vínculo; o quizá lo hacemos porque no maduramos lo suficiente como para afrontar tal hecho. Pero cuando un amigo, un buen amigo, ese que sabe de nosotros lo que ni siquiera nosotros hemos asumido, se va es cierto que algo se muere en el alma; es como si un gran amor se fuera…o peor aún porque esa amistad nos ha escuchado y limpiado las lágrimas de todos los que creíamos eran nuestros grandes amores.

            Y cuando esa amistad no se va, siempre se disfruta de la rutina de vivir mil historias a la semana, de las cuales sólo cuentan cinco, pero el resto se recuerdan en una fría y cálida casa con una bandeja de tortitas y un buen juego de mesa…por poner otro ejemplo; dejas la mirada sobre el tablero y comienzas con un ‘’recordáis cuándo…’’

            Por primera vez voy a enlazar una canción a un artículo. Se llama ‘’The story’’ interpretada por la actriz Sara Ramírez, y obviamente habla de una historia de amor. En la primera estrofa dice mas o menos así ‘’aquellos renglones bajo mi rostro es la historia de quien soy, muchas historias de donde he estado y como he llegado a donde soy, pero esas historias no importan nada cuando no tienes nadie a quien contarla. Es verdad, lo hice por ti’’ repito, mas o menos dice eso.
            Me quedo con este fragmento para finalizar aportando un último argumento, da igual la distancia, un archipiélago a ‘’muchos-cientos’’ Km., o una catedral en Burgos a 651 km, o una carrera que nos tenga a tiempo completo, o una amiga que se va a la capital a prosperar sentimental y laboralmente. Siempre quedará el recuerdo, el vínculo de lo que una vez fue y que siempre será, porque cuando la amistad es sincera, fuerte y existente, no importa la distancia, no importan los hechos, ni lo que se tarde en volver a ver a esa persona, siempre quedarán historias que contar cuando hay dos amigos de por medio. Siempre serán historias que continúan, historias donde el protagonista nunca muere.

            Dedicado a todas las historias de mi vida y sus eternos protagonistas.

jueves, 5 de enero de 2012

ARTÍCULO 05. PRETÉRITO CASI-PERFECTO CON CONSECUENCIAS FUTURAS. 05/01/2012


Pretérito Casi-Perfecto con consecuencias Futuras 05/01/2012

            Dicen que el pasado no es pasado si sus consecuencias no son activas en un presente con ‘’resacas emocionales’’ en un futuro. Comrpendemos que una circunstancia o un argumento mal expuesto puede llegar a tener consecuencias futuras; aún así no somos mas fieles a nosotros mismos, ni somos comprensivos con la víctima de nuestra decisión, simplemente tomamos la intención de dejarnos llevar, adueñándonos inconscientemente de los problemas futuros, tomándolos como nuestros, nuestra futura cruz.

            No tenemos en cuenta que quizá, siguiendo una conciencia tranquila, podemos evitar problemas de futuro, pero ¿quién puede tener una conciencia tranquila? Nos educan en una sociedad agitada, estresada, con miedo a lo que pueda pasar; nos preparan a diario con noticias, con habladurías, con una educación previsora de lo que no siempre suele ocurrir. Confundimos hacer lo correcto con nuestros sentimientos, y sentimos que debemos hacer lo correcto, pero no encontramos el equilibrio entre ambos extremos…lo correcto vs lo sentido.

            Todo depende de la edad también, quién puede ser previsor con 16 años, te enamoras y 8 años mas tarde, ese gran amor puede convertirse en tu mejor amigo, un aliado que siempre necesitaste y no supiste ver en su momento. Nos quejamos de tropezar en piedras que caen en nuestro camino, y quizá ese sea el error, no ver que las piedras estaban ahí antes, incluso, de dar el primer paso. Nuestra personalidad auto-exculpatoria nos impide asumir los problemas ‘’no sé cómo me vi ahí’’ solemos decir. Pero no reparamos en que si hubiéramos tomado otros caminos, si esa persona no se hubiera enamorado a esa edad de esa otra persona, o si no fuéramos como somos, no estaríamos frente a esa piedra, viéndola, sabiendo que vamos a tropezarnos…pero quién se levanta.

            Puedes tener una faceta física, algo característico que te define sobre el resto de personas. Puedes luchar durante años para defender esa característica, para definirte dentro de ti con ella, y en cinco minutos pueden derrumbarte con un argumento vencedor de una situación que no te convence. Entonces el error está en asumir lo que somos o en ‘’con-vencernos’’ de lo inconvencible… ¿quién decide el error? Una de las dos partes protagonistas del duelo, el vencido y el convencido o, por el contrario, no es un error puesto que los dos argumentos son afirmativos y sólidos. En la filosofía del día a día quien gana ¿el vencido con un pasado que justifica (sin tener porqué) su argumento, o el convencido que sostiene fuerte su juicio?

            Por desgracia todos nuestras acciones, nuestros momentos vividos y nuestras oportunidades tomadas y sin tomar, nuestros ‘’pretéritos’’ conllevan siempre consecuencias directas hacia nosotros pero indirectas de lo que nos rodea. Ya que si juntamos los dos ejemplos anteriormente expuestos…por poner un ejemplo…podemos tener a una persona enamorada en el pasado, vencida en el presente e insegura de un futuro donde las experiencias vividas le han enseñado a escudarse. ¿Haría bien esa persona en escudarse? O deben ser nuestros pretéritos casi-perfectos nuestra mejor arma.

            Dicen que la mejor defensa es un buen ataque, y en guerra eso se realiza mediante un estudio, una estrategia o una estadística militar. Y en nuestras guerras internas, las que mas cuestan defender y las que mas cuentan al ganar, no obtendremos ninguna posibilidad si no conseguimos fijarnos en los conocimientos obtenidos en nuestros ‘’pretéritos’’. Nos aferramos a las consecuencias que nos trajeron en un pasado mas reciente  y por miedo a un daño futuro no disfrutamos el presente, sin la sensatez de que quizá ese miedo sea el que nos provoque un daño futuro y no la situación, ya que somos culpables de donde nos encontramos, al menos personalmente hablando.

            Hay pretéritos que consiguen buenos futuros, y hay futuros que te aportan un mal pretérito, pero eres tú quien decide cómo vivir el presente. Quien decide las normas de tu vida, quien dicta los sentimientos a esos argumentos de vencedores convencidos de que no pueden convencerte. Cada uno tiene su estilo (el mismo es la rimbombancia que no la redundancia), sus características, y sus pretéritos. Eso es lo que nos convierte en como somos, como seremos lo obtenemos de esas tres facetas y de las consecuencias obtenidas por nosotros en las situaciones encontradas.

            Y el equilibrio sentimental que buscamos se encuentra, quizá, en que alguien vea esas tres facetas y nuestrsa consecuencias y diga ‘’quiero formar parte de ese futuro’’ el hacernos sentir especial no es decirnos lo que queremos oír, sino la sinceridad de lo que necesitamos hablar. El problema se encuentra cuando ese futuro que crees que puede llegar a ser, no es comprensivo con una de esas facetas nuestras, entonces qué debemos hacer ¿esforzarnos en explicarle o dejar que se dé cuenta? En qué momento es necesario dejar de insistir y en qué momento de comenzar a sentir.

            Francamente, creo que encontraremos la estabilidad de nuestro conjunto de facetas y el camino que andamos cuando nos demos cuenta de que las piedras están en el camino y de que nosotros somos los que decidimos si caemos o no, porque si un problema se acerca y no lo ves venir, será porque hay algo en ese camino que obstaculizaba el campo de visión, pero bordeando ese árbol que se asemeja al obstáculo podemos ver antes la piedra, sin embargo, si no nos fijamos en el árbol y bordeamos como puede la antesala del problema será entonces cuando caigamos, y la responsabilidad de ese acto es nuestra, por no ser cautos al bordear el obstáculo que impide ver nuestra caída.

            ¿Conclusión? Ser cautos en el camino, cargando con las lecciones y tirando lo negativo, así será más facil sortear los árboles y saltar todas las piedras que creamos pueda dificultar nuestras decisiones y nuestra vida. Si eso no funciona, salte del camino, sientate en el borde, respira hondo y observa dónde está el fallo, así verás mejor la solución a esa piedra que no te deja seguir, y con la que tropezamos una y otra y otra vez, como nuestra evolución personal y los problemas sentimentales…mejor situaciones sentimentales (no creo que el amor y la amistad sean un problema, sino que originan situaciones positivas y negativas)…al fin y al cabo, todos hemos tropezado sólo basta con ver que el pretérito casi-perfecto que nos hizo ser fuertes no enseña a no tener miedo en un futuro con consecuencias, ya que el presente lo decidimos nosotros.

        
         Teniendo en cuenta que sin esas piedras, esos pretéritos de los que nos enamoramos, o esas decisiones de nuestro presente, no seríamos lo que somos hoy, personas. Personas que dan gracias de haberse enamorado de esos pretéritos, que disfrutan de las características de su presente y que no temerán de intentar vivir un futuro.

            Dedicado a todos los pretéritos casi-perfectos, a las consecuencias futuras, y a las personas que ven con mal ojo las piedras y tropiezan para que siempre tengan un camino que seguir. (Feliz vispera de Reyes)

sábado, 31 de diciembre de 2011

ARTÍCULO 04. BALANCE DE DAÑOS POR ORDENANZA DE LA LAGRIMA DE NOCHEVIEJA 30/12/11


Balance de daños por ordenanza de la Lágrima de Nochevieja. 30-12-11

            Para una empresa es primordial realizar un balance para comprobar si las transacciones o movimientos económicos de la misma han dado resultados. Cada período de tiempo se realiza un debate sobre el estado de la Nación. Y cuando fallece alguien se realiza un repaso de su vida y anécdotas principales que compartir con los asistentes en su velatorio. Pero ¿cuándo hacemos nuestro propio ‘’balance de daños morales’’?

            En nochevieja se culmina un año, un año donde según tus experiencias puede haber sido bueno o malo. Los medios de comunicación siempre publican un reportaje o ‘’artículo especial’’ donde se realiza un resumen de las noticias del año, se destaca lo importante y finaliza con una conclusión. Entonces, ¿es importante para nosotros frenar durante unos minutos y tomarnos un momento en el día de nochevieja para comprobar los daños del año? En nuestro día a día pasan demasiadas cosas quizá para recordar en un momento al transcurso de 365 días, pero si son los sentimientos que nos han provocado diversas situaciones en momentos concretos del día los que nunca se olvidan. Y generalmente suelen ser las pequeñas cosas.

            Un día sales a la calle sin ganas y un desconocido te regala una mirada, y tú le devuelves tu sonrisa. O has trabajado tanto en un proyecto, que al presentarlo no te quedan fuerzas y sólo te concentras en acabar, y sin darte cuenta presentas el proyecto con mayor calidad de toda tu carrera. O has estudiado tanto un examen que cuando sólo faltan quince minutos guardas los apuntes, tiras la toalla y al relajarte obtienes un notable. Son muchas las sensaciones y quizá poca la memoria, cuando hablas con alguien siempre sale la típica expresión ‘’si, recuerdo que me pasó algo así pero no recuerdo cuando fue’’

            Entonces, ¿sirve de algo pararse a pensar en este último año? Y cómo se ha de hacer, depende de la persona, quizá de sus pensamientos. Si cada persona es un mundo, se debería decir que cada cabeza es un universo, ya que en diversos planetas guardamos nuestros mundos, el mundo en el que somos desinhibidos con nuestros amigos, el mundo donde almacenamos los conocimientos y experiencias laborales, el agujero negro que conecta directamente con nuestros sentimientos en nuestro corazón o alma. Son tantas las diversas formas que puede estar ordenada…o desordenada…una mente que indicar cómo pensar resultaría un consejo presuntuoso, y ni soy presuntuoso ni hice este blogg para hacer de consejero.

            Pero si me preguntasen diría que simplemente dejar la mente en blanco es suficiente, para mí ese balance anual sería o debiera ser, para comprobar si los propósitos propuestos han sido conseguidos o no comenzados, sería para concretar qué cosas me han faltado y cómo las voy a obtener el año próximo. Pero entonces si nos abandonamos al pensamiento de cómo ha funcionado nuestra vida y no nos preocupamos por vivir lo que nos proponemos vivir… ¿no estaremos dejando de lado nuestra propia vida?

            En una situación donde la sociedad cambia según cambia la persona, ¿hasta qué punto podemos decir ‘’he vivido un buen año’’? no será posible que estemos perdiendo otras cosas que resultaran mejores a nosotros, o resultará satisfactorio pensar que hemos tenido un buen año… ¿y cómo sabemos que ha sido un buen año?

            Quizá por la intensidad de lo vivido, o por lo tranquilo de lo vivido… más bien, creo que depende de la persona. Si sólo te dejas llevar y vives tu vida de un modo pasivo (cada uno la vive como le da la real gana) supongo que bastará con saber que sigues en tu trabajo o has encontrado uno nuevo y que sigues con esa persona. Si tienes una vida activa, será un buen año cuando has recordado todas las situaciones y momentos que han acontecido en tu último año y que te han dejado agotado. Personalmente me considero de ese punto intermedio que dejándose llevar no permiten tener un momento de descanso, cosa que puede llegar a agotarnos mentalmente a ese tipo de gente que nos encontramos en la virtud.

            Como persona que valora los pensamientos y la conexión con sus sentimientos, cuando hago balance en nochevieja siempre miro por encima lo material y lo profesional, me gusta pensar en qué bueno ha traído a mi vida dichas características de nuestra vida; tales como si ha avanzado mi progreso en la carrera que estudio. Pero el detenimiento, lo que de verdad importa en un balance moral, es la evolución de nosotros mismos preguntándonos simplemente ‘’¿hemos sido emocionados?’’ en una serie de televisión oí una vez una frase que se quedó marcada en mi mente y desde entonces la aplico en cada nochevieja y en cada cumpleaños (parece obsesivo, pero los balances pueden resultar diferentes), dicha frase o ‘’filosofía del recuerdo’’ decía lo siguiente ‘’si al recordar todo lo que te ha pasado en un año no consigues echar una lágrima, de tristeza o alegría, da igual, si no lloras de emoción es porque en realidad no has vivido y habrás perdido un año que no vas a recuperar’’.

            Me pareció tan profunda como real que hice lo que mejor hacemos las personas cuando algo nos gusta, cogerlo y no soltarlo (nunca ‘’me la agencio’’) pero creo que en cierto modo (o en modo entero) es correcto ese argumento, si las emociones de todo un año no consiguen si quiera que derramemos una lágrima, entonces ¿qué hemos vivido? En un solo año pueden ocurrir muchas cosas, en mi último año por ejemplo he vivido nuevos amigos, viejos amigos, perdido esos nuevos y buenos amigos, he recuperado grandes amores en calidad de grandes amigos, he quemado experiencias, he reído a carcajada limpia, he llorado a ‘’pañuelo sucio’’ o moco tendido, he aprobado asignaturas, he suspendido y recuperado asignaturas, he valorado mi carrera, he valorado mi familia, la importancia de tenerlos cerca…y de cada una de esas cosas he sacado mínimo diez lecciones importantísimas.

            La verdad es que cuando ‘’miro atrás’’ y veo todo lo que he pasado en un año, creo que obtengo el mejor resultado que se puede obtener en la realización de un ‘’balance de daños morales’’ que es suspirar, mirar al infinito y pensar…nada, salvo la expresión ‘’menudo año’’, desconectar de todo, oír el silencio de mi mente mientras seco mis lágrimas de emoción al saber todo lo vivido, y lo que queda aún por vivir. Y aunque esa sensación dure tan solo unos segundos, en realidad es la mejor de todas, saber que el año que has vivido ha merecido la pena y no te arrepientes de nada de lo vivido.

            Ese es el mejor balance, saber que lo que has vivido, lo has vivido tú. Así que doy gracias a todos los protagonistas del balance (que saben quienes son) y espero que sigan ahí el año que viene. Sólo queda aconsejaros (humildemente) que suspiréis, penséis y os emocionéis, basta con una lágrima que concentre todo lo sentido, amor, odio, tristeza, alegría, confianza, amistad…una lágrima de nochevieja, la emoción mejor sentida.

ARTÍCULO 3.- ROMANTICISMO DE ANTAÑO FRENTE AL CORTEJO CIBERNÉTICO. 27-12-11


Romanticismo de antaño frente al cortejo ''cibernético''.  27-12-11

            ¿En qué momento el destino y Cupido comenzaron a salir juntos? Nos dejamos guiar por el sentimiento, un sentimiento probablemente guiado por las películas de amor, o los traumas infantiles, pero quizá no nos demos cuenta de que el romanticismo, ese cortejo que tuvieron nuestros abuelos en la posguerra o nuestros padres a ritmo de Loquillo o Supertramp ha evolucionado con el tiempo.

            Nos quejamos de que no tenemos el cuento de hadas pero cuando encontramos a nuestro príncipe (o princesa) azul no hacemos más que encontrar brujas y sapos que nos obstaculizan ese camino hacia el amor, o el sexo estable que tanto anhelamos o deseamos tener. Pero el problema sea que quizá el cortejo ha evolucionado y nosotros ''devolucionamos'' a la época de nuestros abuelos y bisabuelos donde lo importante era una carta y un beso en la mejilla y no un sms y un morreo mal dado. Si tenemos lo que por época tecnológica y vaguedad o vergüenza sentimental nos merecemos pero deseamos lo que no hemos experimentado… ¿somos una generación que además del norte hemos perdido el…sentimiento?

            No hace mucho…y lo justo para que deje de serlo, intenté probar, como tantas personas, esas ‘’presuntamente’’ magníficas páginas de contactos donde el propio romanticismo brilla por su decadencia y ausencia. Paso a paso te explican las grandes ventajas y las pequeñas inconvenientes de utilizar dichos servicios, para comenzar a ‘’gozar con el ratón’’ buscando el ‘’amor’’ debes antes crearte un perfil, con tus datos, tus inquietudes, tus pasiones, tus hobbies, tu formación, tu trabajo…de una tacada cortan por lo sano el encontrar la pregunta correcta o el tema de conversación, la gran ventaja que te dan todo el trabajo hecho, la ‘’pequeña’’ desventaja que se cargan por completo la parte romántica llamada ‘’conocimiento de la otra persona’’. Ya no hace falta saber ‘’a qué se dedica, qué hobbies tiene’’ ya te lo dicen, tú sólo tienes que poner picardía al ‘’estudias o trabajas’’ convirtiéndolo en ‘’a qué dedicas el tiempo libre’’ parafraseando a Perales…entre otras perlas que siempre funcionan.

            Y no funcionan porque la gente sea estúpida o porque quien las escriba sea de inteligencia superior, sino porque todos están (o mas bien estamos) al mismo nivel. Las personas que usan, han usado o usarán ese medio llamado páginas de contacto, no es más que la búsqueda de algo más. Todos jugamos en la misma liga, sólo que en divisiones diferentes. Las personas lujuriosas puede que sean de primera categoría físicamente pero sentimentalmente no llegan a tercera regional, puesto que sólo buscan sexo por el sexo, pero en el fondo no es mas que el vacío de un sentimiento que no existe o la huída de una mala experiencia, también es el encuentro del sexo por el sexo, porque quizá sean muy atrevidos detrás de una Interface pero ‘’face to face’’ no se atrevan tanto y necesiten allanar el terreno.

            Y luego estamos el resto en la división de ‘’quiero conocer a alguien interesante, porque creo que hay algo en mí que no va bien y no sé asumirlo yo sólo, ¿puedes quererme y aceptarme sin conocerme?’’ suena desesperado, peyorativo y denigrante pero es algo que debemos aceptar, por lo menos en mi propia experiencia el mensaje era similar, no tan caótico, pero me he dado cuenta inconscientemente de que quizá el motivo por el que entré no fuera realmente ‘’me he metido para realizar investigación personal sobre el tema…’’ si alguien de mi círculo se ha tragado eso, es tonto al 50%.

            Si me metí fue en parte por eso de ‘’probar las cosas’’ pero he tardado un par de experiencias en descubrir que quizá buscaba o mantenía la esperanza de encontrar algo más, pero resulta iluso, no tanto como paradójico, esperar encontrar el amor a través de algo superficial como una foto y el perfil que nos inventemos. Aunque hay una baza que juega a favor de los que realmente no saben qué hacer para atraer a la gente, la sinceridad.

            Puedes ser muy guap@, tener unos preciosos…músculos, y fingir una vida interesante, pero si a la hora de la verdad has mentido en alguno de esos tres factores que todo el mundo espera encontrar a la perfección en relación consigo mismo entonces el ‘’karma cibernético’’ (seguro que existe) te pone en tu lugar; automáticamente ese perfil tan atractivo pasa a ser un cuadro difícil de observar. Pero la gente que es sincera y no teme a mostrarse tal y como es, es quien llena ese pequeño porcentaje de la estadística titulado ‘’gente que ha encontrado pareja estable…y no murió en el intento’’. Si, efectivamente existe ese porcentaje, es pequeño, precioso y envidiado por los que seguimos buscando cual botella de golosina líquida, esperando un sabor que se quiera quedar en nuestro paladar.

            Pero si la sinceridad ayuda y la mente abierta de la otra persona se deja conocer y conoce, ¿no será que la suerte en el amor es una actitud y no un milagro? Siempre se envidia a la fea que se liga a los guapos o al gordo que se liga a las modelos…o a la fea que se liga a las modelos y el gordo que se liga a los guapos; pero cuando los vemos en su terreno, a punto de comenzar la caza en el campo de batalla, alucinamos cuando vemos usar su mejor arma, una que supera a cualquier músculo, se llama personalidad.

            Cuando una persona tiene personalidad y es seguro de si misma, no teme en acercarse a la barra, o planear una semi-estrategia con fallos cuyos resultados suelen ser altamente satisfactorios…cuántas veces hemos dicho ‘’perdona, el/ella puede y ¿yo no?, (sin mirarnos antes en el espejo) ¿a qué juega el mundo?’’…a darte con la puerta en las narices para ver si te espabilas, el mundo no va a ponerte delante de ti a ese amor platónico, debes ser tú quien salga y aproveche el día a día y la situación que se le plantee o que se plantee y tomar el cubata por los cuernos, darle dos hostias a la situación, acercarse a la persona y preguntarle ‘’y cuando no sales de fiesta… ¿a qué (coño) dedicas tu tiempo libre?’’

            O puede que sea menos complicado que todo eso y simplemente el amor, al igual que las personas…mejor dicho, al formar parte de las personas se adapta a los nuevos tiempos; si lo pensamos un poco tiene sentido. Los tiempos cambian y por ello las formas; si cambia un estilo personal, ¿porqué no el amor? Al fin y al cabo cada uno tiene su estilo sentimental y sabe con qué queda mejor su alma y no su cuerpo. Si en los sesenta se llevaban los pantalones de campana y en los ochenta los vaqueros raídos… ¿porqué en los ‘’dos mil’’ seguimos dando vueltas de campana por unos pantalones y nos dejamos arrastrar por situaciones raídas?...en qué momento no evolucionamos.

            Si en la época de los abuelos una mirada, un beso en la comisura de los labios y una sincera carta era el cortejo, y el calentón sexual se suplía con la querida…y en la época de nuestros padres, el cortejo era beber con Bruce Springsteen en una fiesta, una mirada, un morreo en la cama de sus padres y el calentón sexual siempre era suplido en portales de edificios o con un Seat Marbella en la Fuensanta (o zona geográfica correspondiente a cada provincia)…¿porqué no realizamos el cortejo y calentón sexual que nos brindan una cámara web y el piso de un amigo? Cuándo ''devolucionamos'' sentimentalmente mientras que el tiempo sentimentalmente se adapta a nosotros. Qué era antes la evolución de la persona respecto a las relaciones en general o la devolución de la persona al acatar el romanticismo de la ‘’new new age’’… ¿cuándo decimos te quiero?  

            Quizá demasiadas preguntas, en base a mi experiencia sólo me abro a conocer a cualquier tipo de persona que sepa hacerme reír en dos frases y que  esas dos frases sean unidas con un mínimo de coherencia. En base a mi experiencia ajena, mis amistades, todo varía pero confluye en el mismo punto ¿quiero que me quieran? Entonces entramos a la tercera gran pregunta de esto… ¿cómo queremos que nos quieran? Encontramos a alguien que por afinidad social y laboral puede ser perfecto para nosotros, pero no nos trata como nos gustaría y no folla bien; o encontramos a alguien que folla bien y nos trata como hubiéramos querido en un pasado y que por el contrario no tiene ninguna afinidad…si el amor perfecto no existe, y el platónico nunca es tangible, ¿es conformarnos con lo primero que nos diga ‘’ojos verdes tienes’’ la única opción?

            O al contrario que nuestros padres, que la mayoría se casarían jóvenes y embarazados, debemos seguir buscando por qué nuestra generación no esté preparada para relaciones serias. Cuándo esa decisión resulta desesperada y cuándo resulta coherente… ¿se pueden juntar desesperación con coherencia, o es incoherente? Pero si cada uno juntase tan sólo dos experiencias ajenas y otras dos propias a la pregunta de si resulta efectivo ese intercambio social llamado página de contactos, encontraremos un alto porcentaje de satisfacción sentimental y, curiosamente, otro alto porcentaje de gente sexualmente satisfecha. Porque otro tipo de persona que te puedes encontrar son los infieles…al matrimonio y a la pareja, me refiero a ese tipo de hombre que quiere probar la homosexualidad, o esa mujer que pretende tirarse a dos tíos…mientras su marido decide probar otras aceras. En ese caso lo coherente es asumir lo que cada uno quiere o para evitar resultar desesperado es mejor esconderse tras un perfil y mantener una vida correcta, ¿qué es mas correcto en el inconcreto camino de las relaciones sentimentales y sexuales…la coherencia o la corrección?

             Por mi parte, de momento, no está resultando una mala experiencia,  si es cierto que hay que saber a quién das tu número y a quién propones una cita….pero siendo francos, si nunca hemos llegado a conocer a ese familiar que dormía puerta con puerta, ¿cómo pretendemos llegar a conocer a alguien a quien ni siquiera vemos? Será esta una nueva acción de fe en el Cupido del siglo XXI y aún no nos hemos dado cuenta. Romanticismo frente a Cortejo Cibernético…supongo que la pregunta sería ¿pueden convivir en una evolución de ambos? Y la respuesta como siempre sería ‘’no lo sé cada uno es un mundo aunque estemos cortados por el mismo patrón’’. Mi respuesta, déjate llevar, pero con cabeza, porque si te aceleras en el romanticismo es probable que confundas sexo por amor y así sólo consigas un ''corte de luz'' en el cortejo cibernético y nunca sepas realmente lo que te puedes llegar a perder al no conocer a esa persona que no conoces, pero que conoces bastante de ella’’.

            Dicen que hay peces en el mar, pero si no navegas es probable que no les llegue la caña, pesca con cabeza y haz caso del eslogan…''pequeñines no, gracias, hay que dejarlos crecer''. Pero no desesperes, tras ese botón de enviar se puede esconder una persona interesante, sólo interesa saber cómo es la otra persona. Aprendiendo que el romanticismo si puede ser el cortejo cibernético, si cambian las personas, el pensamiento y las ciudades, porqué no puede cambiar algo tan pequeño y grande como el amor. Basta cambiar la carta por el e-mail ya que olvidamos lo mas importante, que si hay sentimiento en el mensaje da igual el medio por el que se envíe dos palabras tan significativas como por cantidad insignificantes ‘’te quiero’’.