jueves, 9 de enero de 2020

ARTÍCULO 19. EL ALMA TAMBIÉN TIENE CALORÍAS VACÍAS. UNA BUENA DECLARACIÓN DE INTENCIONES COMIENZA POR RECONOCER LOS ERRORES QUE NO HAY QUE REPETIR.


Soy una persona con frustraciones. Otra más del montón que pretende llenar su vida, pero que sólo sabe llenarla con anhelos, esas calorías vacías del alma que hacen que nuestro deseo nos sacie el hambre de ser mejores, pero que tras la digestión, entendemos que no somos más que ese alto porcentaje de personas que siguen una rutina de movimiento cuya energía de locomoción son los deseos de la vida que nos vemos capaces de llevar pero que somos cobardes de intentarlo.

Hace unos 10 años empecé a escribir un libro que guardé en un cajón. Hace 9 años comencé a escribir e interpretar mis propios monólogos de comedia. Hace unos 6 años comencé a atreverme a intentar cantar en público, y hace unos meses pude subirme al escenario por fin. Hace casi 3 años pude firmar con una editorial, me sentí pequeño y lo dejé escapar….y ahora esos sueños no son más que cosas que hice en un pasado, nada grande, nada profesional, nada en el hecho de poder decir que hice algo. Mis propias calorías vacías.

Lo mejor de mi propia tortura…la cantidad de gente que me apoya en cada paso que doy, lo poco que me costó encontrar cada una de las pocas grandes oportunidades que he tenido en mi vida. Las veces que me pude sentir tan bien intelectual y profesionalmente, que no era suficiente boca la mía para poder sonreír y mirar arriba diciendo ‘’llegué’’. Pero en realidad, no llegué, ni siquiera lo rocé, no estaban mis metas en el mismo planeta que yo, ellas estaban en el mundo real, yo en un ‘’quiero y no puedo’’….rectifico ‘’quiero y no me atrevo’’.

¿Por qué no me atrevo? Algunos de los que lean esto pensarán ‘’porque sigues regodeándote en tu misma mierda, evoluciona de una vez’’ otros estáis tan cansados de pensarlo que ni contestarán, y los que no conozcan la historia al detalle pensarán que soy otro intento de artista frustrado, seamos sinceros, nos hace tan bien que nos compadezcan que nos da miedo experimentar la auténtica plenitud de un camino, llegar. A veces es más fácil decir ‘’ay, ha pasado el bus’’ que decir ‘’¿dónde me siento? Tengo que estar pendiente de la parada para bajar’’.

Pero no pesan los intentos, al fin y al cabo nunca se sabe cuántas veces podremos tener una oportunidad. Cierto es que no me he puesto en serio a ello, quizá cuando quiera llegar sea demasiado tarde y las voces reales que me han dicho ‘’el tren pasa una vez’’ me digan a puro grito ‘’te lo dije¡¡’’
La diferencia de ese pasado no aprovechado y el futuro que quiero escribir en este mismo blogg el año que viene, es que ahora siento la madurez que debía haber tenido en cada una de esas oportunidades. Una persona muy importante en mi vida (no pronunciaré su nombre porque su ego no cabría en el planeta) me dijo que los sueños comienzan en las ideas. Ahí entendí que la diferencia entre un sueño y una fantasía es que la fantasía refleja algo irreal, el sueño es la consecuencia de una idea en nuestra mente y la visualización de nuestra capacidad para llegar a ello. Por ello decimos ‘’conseguí mi sueño’’. De pequeño soñaba con tener amigos, y ahora creo que algunos hasta me sobran (jaja bromeo).

Otra persona importante en mi vida ha dicho en voz alta más de una vez ‘’el día que se lo tome en serio tendrá gente a su alrededor que querrá ayudarle y creerá en él’’ y eso que yo me siento desde siempre un ‘piltrafilla’ más del rebaño.

Y una de las personas más importantes de mi vida me dijo, no hace mucho, ‘’el día que te lo tomes en serio, llegarás donde quieras’’

Quizá por eso no me lo tomo suficientemente en serio, o nada en serio, no tengo muros que tirar para demostrar que sé hacer cosas, simplemente la gente ya lo ha visto. Pero, claro, ahora surge la pregunta clave de todo este post. ¿Merezco volver a alguna de esas oportunidades? ¿Es soberbia decir ‘’me cerré la puerta, así que ahora la abriré sin necesitar la llave?

Supongo que ahora debo ser consecuente y aceptar cuando oiga ‘’¿quién te crees que eres para conseguirlo?’’ y es cierto, tras un año dedicado con buenos amigos a descubrir en un podcast cultural la cantidad de gente (con calidad) que hay sólo en la Región y que se tiran años esforzándose por una oportunidad, no puedo dejar de sentirme en la obligación de contar mis fracasos con la boca cada vez más pequeña, por respeto a los que de verdad lo intentan.

Ahora, después de agachar la cabeza muchas veces cuando cuento si escribo, si canto o si interpreto; me siento preparado de verdad a intentarlo, ¿si llegaré? La estadística dirá que no, mis amigos que no deje de intentarlo y mi familia que dedique más tiempo a las oposiciones y luego lo intente.

Me siento preparado, ‘’madurezmente’’ hablando; y poco a poco me creo la rutina necesaria para crearme el hábito (por algún lado hay que empezar), escribo un poco cada día y quiero retomar el blog. Sí, esta es una declaración de intenciones, mi dieta artística con la que pretendo cambiar esas calorías vacías en la realidad que llevo tiempo queriendo intentar lograr.

Debería dedicarlo a todos los que se ponen en el camino, pero somos muchos, este post debo dedicarlo a todos los valientes que de verdad ven un libro con su nombre en el lomo, un disco con su rostro, o un cartel delante de un escenario y gente aplaudiendo a todos ellos tras lanzar su trabajo al público.

PD: si no hay un solo ápice de mejora a final de año, lanzo una bendición a los que me aguantan, dejaré de intentarlo o de decir que lo quiero intentar. Bastantes gracias tengo que dar a los que me aguantan para encima ser una carga que aguantar.

sábado, 21 de marzo de 2015

ARTÍCULO 18. SÓLO PUEDO DECIR...DEDICADO A LOS VALIENTES 20/03/2015

SÓLO PUEDO DECIR…DEDICADO A LOS VALIENTES. 20/03/2015

Hasta qué punto son meritorias las segundas oportunidades. O qué pueden significar. Vivimos en un momento donde el que no corre, no es que vuele, sino que ve a la gente desde muy arriba, más allá de la estratosférica competencia que debe conformarse por un trabajo muy por debajo de lo que debería ser.
Si el valor es la persistencia, y la suerte es la suma de trabajo y talento…y más trabajo. Quién es realmente quién para merecerse una segunda oportunidad…o ni siquiera una. Siempre afirmamos que en la vida todo es cuestión de trabajo, esfuerzo, nadie regala nada si puede sacar tajada. Puedes trabajar gratis para alguien, colaborar y en cuanto no le interesa, patada y a otra cosa.
Pero entonces cuando crees que no parece haber un camino claro, y que te queda buscar puestos de trabajo que jamás aceptarías, aparece esa segunda oportunidad de conseguir un mínimo y escueto sueño. Una sóla baldosa puede tener la ilusión suficiente para tener el empuje de llegar hasta el final…o por lo menos llegar al próximo cruce donde encuentres el siguiente obstáculo.
En mi caso, por ejemplo, me gustaría ser escritor…me veo dentro de cinco años compaginando cualquier trabajo, el que sea, pero publicando un libro. Por supuesto, ojalá dentro de cinco años, haya publicado mas de uno y no deba sino dejarlo todo para firmar libros, viajar…y lo que más me apasiona por encima de todo, es que en cada página que redacto, en cada renglón que pienso, hay que investigar sobre un tema, que te lleva a otro tema, que te lleva a una idea, y que consigue encontrar lo que buscabas y al final…te quedas en shock, una hora pasa como un minuto y descubres que tus dedos y concentración están puestos en el teclado. Ese piano que con sus teclas hace melodía de palabras.
Cierto es que no me he molestado quizá lo que debiera, pero cuando en una ciudad tan pequeña como Murcia se sabe que hoy día las editoriales solo pueden sino sobrevivir, con qué cara te presentas a una editorial y le dices ‘’soy un chico anónimo, sin dinero para pagarse la imprenta del libro y quiero una guía tan sólo, que me diga como comenzar a meter la cabeza’’…sé que esta afirmación no demuestra sino una quizá vagancia, o falta de autoestima, o que realmente no lo deseo.
La verdad es que lo deseo, pero quién soy yo para pensar que merezco una oportunidad encima de cualquier otro que quizá tenga más entrega, más voluntad, más trabajo. De acuerdo, acepto mi responsabilidad….o mi falta de ella al no ponerme en contacto con editoriales, pero cómo afrontas, los ‘’noes’’, los ‘’quizás’’ y la indiferencia de la mayoría de empresas. Tampoco es que te puedas fiar de muchos concursos. En algunos he encontrado que cedes automáticamente todos los derechos de la obra, ganes o no. A ver, reconozco que puedo vivir sin que cientos de miles de personas (meo alto, ¿no?) lean mi obra, pero si reconozco que no soy tonto, si alguien saca tajada con algo que yo he creado, ¿Por qué no iba a ser yo uno de ellos?
Una vez escrito esto, me tendré que lanzar a la piscina, asegurarme un buen producto (hoy en día todo es marketing, para qué mentirnos) y atreverme con todo. Considerando que el ‘’no’’ sea el ‘’no-venta’’ porciento de las posibilidades. (que juego de palabras mas malo jaja)

Dedicado a los que persiguen sus sueños, a los que luchan por un trabajo, a los que se esfuerzan, a los que ensayan, a los que estudian (yo he puesto mi ejemplo, pero me merece incluso algo más de respeto la persona que se mata a estudiar masters y pagárselos con trabajos malísimos y al fin llegan a su meta)…en conclusión, dedicado a los que no se rinden, y a los que, contrario a mi, no cesan en luchar y no necesitan un blogg para expresarse, ya que cada uno de sus pasos es una manifestación de todo lo que quieren conseguir y consiguen. En definitiva, dedicado a los que son valientes. 

viernes, 30 de enero de 2015

ARTÍCULO 17. BRÚJULA DE VUELTA 30/01/15

BRÚJULA DE VUELTA. 30/01/2015

                Hasta qué punto es justo querer dar un paso atrás. En su momento creé este blog. para desarrollar mis habilidades narrativas. Ver hasta dónde puedo llegar, plasmar mis ideas en forma de texto…pero en su momento lo fui dejando y ya no me llenaba lo suficiente. Está claro que si yo soy quien comenzó a escribir yo soy quien tiene el derecho de decir ‘’quiero volver’’ pero ¿en qué momento de nuestra vida podemos viajar en el tiempo y ser quien quisimos ser?

                No puedo evitar comparar mis ganas de volver a escribir con la pregunta anterior. Quizá haya sido mal formulada, lo que me pregunto es si la constancia de nuestra personalidad y la evolución de la misma es suficiente impedimento para recuperar rasgos nuestros que se han perdido por el camino.

                Hoy das una imagen de ti, tienes unos rasgos, unos comportamientos…por supuesto no me arrepiento ni me avergüenzo de nada…pero esos rasgos y esos comportamientos se dan, como todo en esta vida, a consecuencia de unos hechos con mayor o menor influencia en nuestras vidas. Se resume en la frase ‘’a base de palos…’’. Comienzas a salir, a pensar por ti mismo, a adquirir independencia en las riendas de tus decisiones y sin darte cuenta vas dejando poco a poco a un margen pero en el mismo altar a tu familia. Necesitas desligarte para encontrar, dicen que va intrínseco en el comportamiento humano.

                Te enamoras y esas ilusiones que de niño pensabas que no eran más que cuentos comienzan a brotar, y a crecer, y cuando te rompen el corazón el bosque de ilusiones queda talado. Una vez roto precisas de un clavo que saque otro clavo….y otro clavo….y otro clavo...; sin darte cuenta tienes una estantería llena de clavos y la oxidación de esas historias te lleva a una forma de ser cínica.

                Como el camino se construye lentamente pero de forma intensa no percibes todo lo que dejas atrás cuando abrazas lo que ves enfrente. Y cuando te quieres dar cuenta, has dejado de lado a alguien, has dicho una frase fuera de tono, o piensas que debes forzarte a continuar porque ‘’eh, hay que ser consecuente’’. Pero hay una parte de ti que sabe que no estás bien.

                Tus nuevos amigos tienen una idea confusa de ti, tus viejos amigos te dicen cuánto has cambiado, y tu familia sigue preguntándote porqué narices cierras una puerta si la conexión entre ambos es un pasillo que dé con vuestro mundo. Cuando te quieres dar cuenta eres una persona que no reconoces del todo, te gusta en parte, sentirte diferente te hace sentirte mejor, pero no dejas de preguntarte ‘’¿y si lo que me ha pasado en los últimos 7 años lo hubiera afrontado el ‘’Rafa’’ que tenía 18?’’

                Seguramente no me habría atrevido a hacer muchas cosas, y quizá la cautela hubiera sido una burbuja que me impidiera ver de forma cristalina lo que hay en esa calle llena de obstáculos y gente llamada vida.

                Por lo que estoy escribiendo puede parecer que me arrepienta de lo que he vivido pero ese no es el mensaje. En realidad es el hecho de saber si dentro de otros diez años seré el mismo que soy ahora, o si habré conseguido rescatar las cosas buenas de mí que echo de menos y habré logrado fusionarlas con las cosas buenas que me hacen sentir orgulloso de quien soy hoy.

                Sea quien sea quien lea esto que no se preocupe, cabe esperar que pregunte ‘’pero ¿Quién soy hoy?’’ y no llegaré tan lejos, por mi salud mental y por la del lector. Mas, aun cuando deje de preguntar, siempre habrá preguntas, ideas, mensajes que redactar. Cuesta dar el impulso de decir ‘’quiero mejorar’’ puesto que la primera barrera después de saber cómo quieres mejorar es el conseguir que la gente cercana, ‘’tu círculo’’, consiga reconocerte en ese cambio.

                Pero sería hipócrita por mi parte, o por la de cualquiera que quiera cambiar a mejor su forma de ser, decir que se tiene miedo a las consecuencias del cambio. Coloquialmente sería como decirte a ti mismo ‘’¿hola? Si quieres cambiar acarrea’’…bueno, de acuerdo, coloquialmente sería como decirte a ti mismo ‘’hola? Te jodes’’ pero así queda mejor escrito.

                El problema que tienes cuando piensas como yo…espero por el bien de la humanidad que sean pocos…es que desde el momento en el que crees que el mundo corre tan sólo un segundo más rápido que tu; tu temor a los cambios es perderte las cosas buenas. Esa preocupación es justo una de las cosas que se debe cambiar; puesto que ‘’sobre preocuparte’’ de perderte hace que realmente te pierdas EN las cosas buenas en tanto en cuanto no las disfrutes.

                Así que sólo queda una opción, ‘’carretera y manta’’ y a quien no le guste, que no mire. Dedicado a todas las personas que echan de menos algo de lo que fueron y que no se arrepienten de ser quienes son. Porque siempre hay una forma de sentirse bien si sabes cómo cumplir con la ranchera ‘’yo se perder, quiero volver, volver, volver’’.



sábado, 17 de noviembre de 2012

ARTÍCULO 16. UNA TORMENTA Y DAS GRACIAS. TE MOJAS SECO. 17/11/12

Una tormenta y das gracias. Te mojas seco.


            Una calle gris. Un cierto halo de esperanza, y una nube de pesimismo disfrazada de realidad. Te olvidas de quien eres. De quien acostumbras a ser. De correr. Buscas una parada, un freno, una estacada en la que quedarte buscando lo que no sabes expresar pero sabes que necesitas. Llegas a sentirte sólo en una plaza llena de gente, donde se encuentra tu mundo, el de ellos y el real. Una mirada basta para encontrar un camino de luz, donde el abismo parece cada vez más grande.

            A un lado y a otro, sin perpetuar el llanto pero acumulando energía en la garganta. Manteniendo la respiración en un puño por si en algún casual las lágrimas fueran en vano y quisieras guardarlas para un futuro. Cada vez la nube es más grande. Y más oscura.

            Piensas que has dejado de sentir, que has dejado de ser tú. Y entonces lees un cartel que declara que no es así. Es la necesidad de descansar que habita en ti la que te grita un parón. Bien sea manifestándose en forma de suspiro, bien sea en forma de llanto.

            Coges una canción al azar.   (pink - bridge of light) El cuerpo te dice cuál es, no necesitas ni siquiera traducirla, sólo oírla…sentirla no te hace falta, coincide con lo que tú necesitas y sientes. Y en ese mirar se presenta una ayuda, el apoyo con el que todos contamos cuando necesitamos un aliento de vida frente a la marejada que se avecina al frente.

            Y cuando llegas a casa ves por la ventana que esa nube se queda fuera, expectante a otro momento. Sales a la calle de nuevo, tienes ganas de descubrir qué se esconde tras la nube, qué es lo que te aterra…quizá el miedo a acostumbrarte a necesitar algo y no ser feliz con lo que tienes. A depender de la pena. Mil tormentas te rodean, la canción suena cada vez un poco más fuerte. Se presentan ante ti un cúmulo de frases que tu subconsciente guarda para estos momentos, y no sólo las puedes leer, sino que además les pones voz y rostro. Son tu vida, el camino de salida, tu vía de servicio cuando necesitas escaparte de la carretera por la que conduces a cien por hora.

            Ves un puente…notas que el suelo cambia, tropiezas al no ver un hueco, la tormenta sigue, comienzas a llorar, tu cuerpo y el agua se hacen uno, miras al cielo, llorando como nunca sonríes con la mejor de tus sonrisas. Sabes que estás llorando, que está lloviendo, pero sabes más aún, que nunca te mojarás. Y en ese momento despiertas y das gracias. Descubres que tras la nube se encuentra ese puente hacia la luz que tanto necesitamos cuando no nos sentimos nosotros mismo. Una vez cruzado el puente, sientes calma…normal, ya pasó la tormenta, y lo mejor es que los rostros y las gracias van contigo allá donde pises.

            Para todos aquellos que tienen la suerte de estar bajo el agua, y no mojarse. 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

ARTÍCULO 15. SI TE ''ENAMORAS CON EL COÑO'', TE CHORREAN GILIPOLLAS 15/11/12


Si te ''enamoras con el coño'', te chorrean gilipollas.

            Vaya mierda. Dicen que no hay dos sin tres, pero me apuesto que no hay día que sean millones las personas que sufran…por estadística, por mala suerte…la premisa de que para sonreír hay que sufrir siempre se cumple. Pero, ¿hasta qué punto es fiable…o certera…tal afirmación?

            Significa que después del llanto viene la sonrisa…o que para reír hay antes que pasar por un mal momento. Entonces por esa absurda y lingüística regla de tres, ¿los que disfrutamos de una buena situación emocional en nuestra vida debemos perder amistades o algo mas importante para encontrar el amor? Y porqué debe estar el núcleo de error de lo que se cuestiona en la frase y no en el que la expresa.

            No percibimos hasta qué punto somos nosotros mismos los culpables de nuestros errores sentimentales pero siempre decimos ‘’joder, puta frase, que verdad tiene y qué poco me gusta que se cumpla’’. Pues entonces, haz porque no se cumpla.

            En las relaciones sentimentales tendemos a encontrarnos en la costumbre de que nunca sabemos actuar de forma correcta, aquello de que el ser humano se tropieza con dos piedras…no, que la piedra se choca con el ser….tampoco, no recuerdo bien como era…¡ah, si! Que el ser  humano es el único en chocarse con tantas piedras sean necesarias hasta darse de morros con un muro de hormigón. No encuentro otro argumento.

            Pero el lugar a error lo crea que queramos ser con esa nueva relación como no debimos ser en la anterior, y quizá si haya que ser como en la anterior…lo que quiero explicar es que cada persona es un mundo, y nunca llegamos a conocer a fondo a la persona con la que estamos, o creemos no conocerla bien. Intentamos estrategias, pensamos con el corazón o nos dejamos llevar por nuestros bajos instintos (situados en la parte intermedia del cuerpo humano)

            Pero quizá no debamos dar pasos firmes con planes concretos, ni llegar al antagónico punto de vista de dejarnos llevar por el corazón…pero en este caso, no sirve el juicio de que en el centro se halla la virtud…no creo, porque de la misma forma que en el cuerpo se halla en el medio la parte mas divertida, si la usas mucho se desgasta. Así que lo de intercambiar posturas (pensar con los pies y tener estrategias con el corazón) tampoco creo que sirva.

            Pero tampoco sirve ‘’enamorarte con el coño’’ o ‘’pensar en alguien con la polla’’ (si, es vulgar y obsceno, pero a parte de que escribo yo, en las expresiones vulgares se encuentra antes la claridad del concepto…cambiadlo por ‘’prendarte de amor con la vagina’’ y veréis que no queda igual)…a lo que iba…otro de los problemas que tenemos (siempre me incluyo porque si hablamos del pecado, y nos gusta el pecado…es porque no podemos ni pensar en tirar la primera piedra) es que nos dejamos llevar por nuestros impulsos sexuales y debemos recordar que por mucho que nos halla hecho gritar un orgasmo, no deja de ser eso, sólo un orgasmo.

            No podemos caer en la hipocresía de esperar encontrar el amor cuando nos manchamos de fluidos al son de los dedos estirados y un ‘’joder cariño que bien has estado’’ (expresión unisex); un follamigo vale, un amigo en raras ocasiones (hago un inciso en raras) también, pero el amor no se consigue a golpe de bragueta.

            Y luego está el punto de vista puñetero entre todos, pero que por desgracia es el que mas nos asusta, o por temor a que sea verdad o porque no nos suene bien. ‘’boicoteamos nuestras propias relaciones’’…dicen que es cierto, pero claro también dicen que se puede transmitir con educación en el vocabulario expuesto…pero cuando algo te da rabia te sale un ‘’joder’’ y no un ‘’recorcholis’’…si, puede ser cierto que nos fijemos instintivamente en lo que sabemos que no va a tener futuro, porque nos compense pasarlo mal y echarle la culpa a otro y no reconocer la paja en el propio, quiero decir, asumir nuestro temor al compromiso o peor aún, a enamorarnos de alguien completamente nuevo que nos cambie los esquemas.

            Pero eso debería considerarse generalizar mucho, ya que no todos tienen ese punto de vista, algunos se fijan en quien no debe y no debe fijarse en tantos y tan diferentes; lo malo es que no se cumple el patrón de conducta que nos gustaría encontrar, y encontramos una conducta sin patrón que la gobierne y nos arrase con viento y marea (alta, claro, la marea baja no consigue nada).
           
         Entonces, ¿cómo sabemos si pertenecemos a los que se auto-boicotean o a los que tienen mala suerte?...creo que la respuesta es mas que sencilla…si gritas ‘’no encuentro a nadie normal’’ es que has buscado y encontrado en todo tipo de gente eso que deseas tener; pero si dices ‘’tengo un ojo malísimo para los tíos, siempre me encuentro gilipollas’’ no es que te auto-boicotees siempre (y no soy quien para sentenciar a nadie, no me malinterpretéis, soy el primero en equivocarse) ni a propósito, pero dentro de nosotros estamos acostumbrados tanto a ese tipo de fallos que parece que nos cueste encontrar un pequeño ápice de esperanza para nosotros y automáticamente pensamos ‘’no tengo suerte’’…la suerte se la labra uno, pero, para variar, es mas fácil aconsejar que hacer…ahora me he dado un ‘’zas’’ yo solito.

            Volviendo al inicio de la diarrea mental, si la situación en la que nos encontramos es la de ver a alguien que aunque sepamos que no nos merece la pena acabaremos yendo a ver (porque todos somos humanos) ser fuerte, y tener presente que aunque duela, porque siempre duele ver a nuestro verdugo antes de la horca, hay que sentir con los pies, ser consciente de qué sentimientos podemos manifestar y cuales debemos reprimir, porque ahí se encuentra la debilidad que siempre nos rompe, el verl@ y saber que aún existe muy dentro de nosotros. Porque lo que importa es siempre ser uno mismo el primero de nuestros pensamientos, ya que si piensas con el coño sólo te chorrean gilipollas y experiencias negativas cuyo recuerdo latente no hace mas que ralentizar nuestra forma de ver algo que puede ser muy bueno. Así no será un amor obsoleto y oxidado el que practiquemos con nuestro nuevo hallazgo, a veces ayuda cambiar de zona de ocio, o de grupo de amigos, pero no seré yo quien diga cómo hacerlo.

            Para todos los ''coños chorreantes de experiencias desconcertantes'', porque sentir con los pies no puede ser tan malo, si nuestros instintos y el buen juicio no funcionan.

ARTÍCULO 14. UN SUEÑO SE LOGRA EN POCO TIEMPO, UNA VIDA Y CINCO MINUTOS 23/08/12

Un sueño se logra en poco tiempo, una vida y cinco minutos.


            Jugando a pensar después de haber visto una película…perdón, la típica película de ‘’esfuerzo + pasión = sueño conseguido’’ me di cuenta de que en algún hipotético caso se pueden obtener los sueños…que no las fantasías (aunque algunas fantasías eróticas se pueden conseguir) no podemos conseguir volar…pero sí tirarnos de un avión en paracaídas…pero, ¿porqué esa ilusión de conseguir un sueño?¿realmente es la fuerza que mueve el mundo, la pasión?

            Es una forma quizá, de adquirir auto-confianza. Cuando te propones un sueño, en realidad lo que haces es materializar una meta en el proceso de realización de dicho sueño. Pero ¿quiénes son los afortunados? Hace falta algo mas que nacer simplemente ‘’con estrella’’ puesto que son muchos los ‘’estrellados’’ que logran alcanzar tal fin. Supongo que no es necesario entonces obtener una meta concreta, sino una meta abierta cuyo fin sea el obtenido por el camino, es decir, que en vez de marcarse una meta, sea marcarse un camino, así las posibilidades pueden ser infinitas teniendo en cuenta las bifurcaciones que se pueden obtener.

            Si tu sueño es sólo uno, por muchos caminos que hagas siempre finalizarán en un mismo punto, pero si sólo te fijas en el camino que pisas, hallarás diferentes metas, ya que no te has marcado sólo una. Pero el problema del ser humano es que no sabe hasta dónde marcar el límite. Cuándo no llegamos y cuándo nos excedemos. Eso sólo lo podemos contestar nosotros mismos, mas bien nuestro cargo de conciencia…supongo que ello es lo que dicta si estamos obteniendo o no nuestros sueños, el estar a gusto con lo que hacemos y sentirnos orgullosos de nosotros mismos.

            Un chico puede perder su meta de ser policía, pero si se marca otros objetivos como por ejemplo dedicarse a la rama de sanidad, no está perdiendo del todo la meta, ya que en ambas profesiones se ayuda a la gente, sólo que de modos distintos; entonces podría decirse que esa fuerza que le hizo caminar hacia la policía puede ser la misma que le haga andar hacia la sanidad, el deseo de ayudar a los demás en base a unos conocimientos adquiridos y, por tanto, unos recursos propios que poner al servicio de quien los necesite. Ya que ambos oficios son igual de loables.

            Tampoco hay un tiempo definido…simplemente circunstancias de doble rasero, ya que no solo son obstáculos en el camino, sino que además te sirve de prueba para saber que eres merecedor de lo que obtienes. Para entenderlo me basta con un ejemplo tan simple como la obtención de un título universitario, recorres años y años de pruebas, y en ocasiones obstáculos, ya sean justos o injustos, pero el resultado es decir vulgarmente ‘’por mis cojones que lo consigo’’ y ahí lo tienes…aunque el obstáculo que menos gracia nos hace es que encima de los años de matrícula invertidos y el gasto de los mismos, tengas que pagar alrededor de cien euros para obtener el ‘’diplomita’’

            Pero, qué hay de esa gente que no obtiene un sueño. Los hay que con tesón aguantan de todo y con 70 años llegan a publicar ese ansiado disco como representación de su arte, o que tardan 13 años en ser escuchados por las discográficas, o saliendo del mundo artístico, hay quien hasta que no transcurren 30 años obtiene el valor y los recursos para emprender nuevos caminos, cualquier ejemplo sirve, las facultades están llenas de ellos, la luz de su empeño en hacer la carrera que desean desde hace décadas ciega e inspira a las jóvenes generaciones que comienzan el mismo camino.

            Supongo que cada sueño, cada meta, varía dependiendo del soñador y de lo soñado, y del empeño e ilusión que le ponga. Si quieres aprender inglés no basta con comprar el libro o manual de turno…también hay que abrirlo. Y porqué esa necesidad de perseguir una meta. ¿Significa una planificación certera de lo que aspiramos a ser en la vida, o simplemente un vacío que intentamos llenar? Cómo podemos diferenciar el sueño, o la meta tangible, de la obsesión.

            La obsesión radica de una meta frustrada, un deseo no conseguido, un empeño realizado con un punto de vista negativo y pésimo, más bien confuso. Entonces, si no todo es el empeño, y la ilusión ha de ser controlada… ¿radica en nuestro control de la ambición el límite entre el sueño y la obsesión? Pero cuándo hemos sido capaces de decir basta.

            Si te gusta un dulce, pides dos; y si en el trabajo tu salario está en los dos mil euros, intentas por todos los medios obtener tres mil. Supongo que la conciencia limpia y la mente abierta son los trucos para no perderse…y no espiritualizo, sino que juego con la hipótesis. Si una conciencia sucia, turbia, atrapada en los esfuerzos de pisar el trabajo ajeno y de dedicar esa energía en pisar la gloria de los demás en lugar de obtener la tuya propia; corres el riesgo de acabar sólo en un grado de confusión, muy distante la meta marcada, una publicidad nada buena. Porque si los demás ven en ti esa ‘’mala fe’’ o mal compañerismo como se dice ahora, no sólo no llegas a conseguir tus propios deseos, o tus propias metas, sino que ayudas a los que tachas de enemigos a obtener la suya propia, aunque si hay gente que sólo se preocupa de si mismo, debe haber gente que se preocupe de pisar a los ‘’si mismos’’ del mundo que quieren obtener su meta con tranquilidad. Aquello de ‘’si hay blanco, debe haber negro’’

            Pero volviendo del desvarío del ‘’bien y el mal’’; cómo sabemos que ya hemos llegado a esa meta, sea la que sea, un puesto de periodista, la redacción de un libro, tener un hijo. ¿Por qué nos sentimos vacíos al obtener tal meta? ¿Es el miedo a ese vacío lo que hace que consciente o inconscientemente boicoteemos ese camino?...porque una vez llegado al final del camino ¿qué hay, la muerte de la ilusión? ¿será el truco buscar una nueva meta, o ampliar la ya obtenida?...será quizá no obtener una meta y puede que cada ser humano esté destinado a una meta…o que cada uno pueda encontrar las metas que le salgan del…corazón. (porqué hago preguntas que me costará responder)

            Piense en lo que piense, siempre vuelvo al mismo punto que es que cada uno es diferente, que cada meta tiene su campeón y nadie puede rebatirla, será que me quedo sin originalidad en mis pensamientos, o puede que la expresión ‘’cada uno es un mundo’’ sea mas amplia de lo que creemos. Aunque entonces cada meta es distinta, y el logro de la misma depende de la persona que la obtenga, y qué hay de esa gente que no llega a obtener la meta marcada o directamente no tiene ninguna mas que la de vivir y llegar a final de cada mes. No es triste pensar que quizá no todo el mundo tenga esa suerte, aunque también es cierto que esa supuesta ‘’mala suerte’’ de no conseguir una meta les curte y se adaptan mejor al medio y a los cambios. Porque está demostrado (por mi mismo) que al marcarnos un objetivo no podemos salir de ese camino, porque en seguida nos sentimos perdidos, bloqueados, pensamos que nuestra inutilidad hará imposible una via de retorno. Y así quizá sea como de verdad se resuelva el misterio de llegar a una meta, saliéndose del camino, puesto que no somos capaces de valorar algo hasta que lo perdemos, y ver el camino desde la grada nos impulsa a decir ‘’no, he dicho que conseguiré ser periodista y ningún plan de estudios evitará que lo consiga’’…por poner un simple ejemplo.

            Dedicado a las estrellas que no se pierden, sino que se ocultan en las nubes para que nos esforcemos en verlas y así, saber cuánto vale una simple meta, ya que lo complejo es saber caminar. 

ARTÍCULO 13. CUANDO EL AGUA FLUYE SIN PREGUNTAS 20/08/12

Cuando el agua fluye sin preguntas.


            Un desagüe, el fin…tal vez el comienzo. Nos obcecamos tanto en una idea, en un camino, en llegar a una meta que perdemos la esencia de cada baldosa que encontramos por el camino. Son los tiempos venideros y las historias que vivimos los que realmente disfrutan de nuestro caminar porque en realidad no llegamos a ser conscientes de lo que vivimos.

            Somos conscientes de cómo reaccionamos a cada paso que debemos dar pero en realidad no saboreamos el momento de ese paso. Creemos que si pero en realidad es que no. Notamos que andamos pero no nos damos cuenta de la presión que ejerce nuestro pie sobre la baldosa y como ello nos da el impulso suficiente para elevar el pie y continuar en ese mágico, escueto y divertido momento que resulta ser ‘’el conocernos’’.

            El agua purifica…o eso dicen. Supongo que será cierto aquello del vínculo y el recuerdo inconsciente con el vínculo materno, no me he documentado para redactar estos dos renglones. Pero siempre nos sentimos confortados después de una ducha de agua caliente tras un largo día de trabajo o simplemente un largo día; o tras realizar unos largos en la playa, llegar a la boya más lejana y mirar el horizonte hasta donde se confunden los azules y la mente saborea la calma de estar en paz antes de llegar a la agitada orilla.

            Cuando estoy estresado soy capaz de beber yo sólo más o menos medio  litro de agua, a veces del tirón…y me da el rebufo (jaja)…pero me reconforta. No me preguntéis porqué pero es un hecho. En realidad somos como el agua, nos resulta fácil fluir y dejarnos llevar, y en los momentos donde hay un obstáculo encontramos de una forma u otra la manera de rodear el obstáculo y llegar a esa meta, ese desagüe.

            Lo que no sabemos es la caída hacia otros veinte desagues que confluyen en un gran alcantarillado…y si erramos en la elección de la cañería no sabemos en qué parte del mundo podemos llegar a desembocar. Quizá acabamos en esa playa donde tantas parejas hemos visto mientras nos sentábamos sobre la arena a tomar el sol, leer un libro…; quizá acabamos en la ducha de cualquier desconocido volviendo a comenzar con la rutina de costumbre…dejarnos fluir por su cuerpo en un suspiro de vapor, y luego si te he visto no me acuerdo…y te tiro por el desagüe; quizá acabemos en un circuito cerrado y, aunque nos agobie la idea, disfrutemos de saber qué ocurrirá mañana cuando disfrutemos de la ducha o nos echen al tirar de la cadena.

            Supongo que la pureza de nuestros pasos está en saber fluir con un mínimo de freno y escoger bien las cañerías por las que andar. Pero por desgracia eso sólo se sabe equivocándonos de camino en el 90% de las decisiones…hay siempre una pequeña suerte de un mínimo pero notable 10% en el que decidimos bien.

            Hay quien tiene suerte y puede encauzarse al río por el que comenzó a nadar, y hay quien aprende a mojar sus baldosas aunque no le guste el camino y así pueda fluir con tranquilidad. Pero nunca se tiene la oportunidad de regresar a ese embalse o manantial donde se nace, somos agua pero no llovemos, no nos evaporan las ideas y las ponen en un nuevo cuerpo, en una nueva gota que volverá a surcar ríos y cañerías, siendo así posible la idea de renacer y no errar…aquello de ‘’si con 18 años supiera lo que sé con 32’’ pero eso es lo bonito de fluir, al menos desde mi empapado punto de vista; la posibilidad de aprender, de ver la grieta en una baldosa por primera vez y como el agua, humedecer la que veamos en el segundo, así nuestros pies no sufren tanto y sabremos salvaguardarnos de futuras grietas. Al fin y al cabo somos agua que fluye por un camino sin saber a ciencia cierta donde está la desembocadura que nos ampliará la perspectiva a un océano de posibilidades…al menos eso se supone que es vivir, nacer, caminar, tropezar, aprender, y volver a caer…lo de comer y follar, y también reproducirse, viene por distintas partes del camino.

            Sincero,  concreto, pensativo y acuático…cada uno refleja lo que siente, ¿no?